Lo afirmó el ministro del Interior francés, basado en informes de su par británico. Los últimos datos oficiales son de 37 muertos y 700 heridos. Las cuatro bombas que causaron el desastre estallaron en hora pico.

La cifra de muertos por los atentados terroristas en el corazón de Londres sigue subiendo. Aunque la Scotland Yard sostiene que las víctimas fatales son 37 y los heridos 700, el ministro del Interior francés –quien dijo basarse en informes de su par británico- aseguró que son al menos 50, y que hay igual cantidad de heridos graves. Las explosiones fueron esta mañana en tres estaciones de subte y un micro de dos pisos que circulaban por la capital británica.

En este sentido, en declaraciones a la cadena France 2, el ministro del Interior francés Nicolas Sarkozy afirmó que el balance provisorio es de “al menos de 50 muertos”. El funcionario galo dijo haber hablado “dos veces” con su par británico, Charles Clarke.

“Me dijo que había 50 muertos”, agregó Sarkozy. “Igualmente, me dijo que hasta donde él sabía, sin estar seguro, no había habido bomba humana, kamikaze”, explicó.

Los ataques se produjeron justo en una hora pico, cuando mucha gente iba a trabajar. Si bien en un primer momento se informó de seis explosiones, el ministro del Interior británico, Charles Clarke, confirmó que fueron cuatro, tres de ellas en el subte y una en el interior de un micro.

Según dio a conocer la Policía, el primer estallido se produjo a las 8.51 de la mañana (hora local) en un tren que circulaba entre las estaciones de Liverpool Street y Aldgate. Luego se produjeron otros dos: uno entre Russell Square y King’s Cross y el restante en Edgware Road, que causaron un total de 35 muertos.

El restante ataque tuvo lugar en un colectivo de dos pisos que circulaba por Tavistock Square. Allí hubo dos víctimas fatales. La cantidad, sin embargo, se estima que va a ser mayor. “Hay muchos heridos y un número significativo de muertos. Se teme lo peor”, deslizó temprano el embajador británico en Francia.

Los atentados desataron los mismos fantasmas que anteriormente recorrieron Nueva York y Madrid. Pasajeros con rostros teñidos de sangre y hollín deambulaban shockeados por los alrededores de las estaciones, mientras que los efectivos de seguridad intentaban atender a los heridos.

“De pronto escuché una terrible explosión… cuando me di vuelta vi que la mitad del colectivo estaba en el aire”, aseguró una mujer que estaba en Tavistock Square.

De acuerdo a fuentes oficiales, los ataques dejaron al menos 700 heridos. Sólo en el Royal London Hospital -ubicado en el este de la ciudad- fueron atendidos 180 pacientes, de los cuales 123 ya recibieron el alta. Pese a la gran cantidad de víctimas, las escenas de alto impacto que se vieron por televisión fueron escasas: los medios eligieron no difundirlas para no provocar más conmoción en la gente.

Las autoridades informaron que el servicio de subtes en las zonas afectadas quedó suspendido. Y el ministro del Interior, Charles Clarke, aconsejó a la gente “no hacer viajes innecesarios” al centro de la ciudad.

Millones de líneas telefónicas, en tanto, colapsaron ante la cantidad de llamadas que preguntaban por la suerte corrida por familiares y amigos, por lo que rápidamente se pusieron en marcha cadenas por email para mantenerse en contacto. Las calles quedaron desiertas, sólo ocupadas por una llovizna gris.

Las explosiones provocaron una rápida reacción del primer ministro Tony Blair. “Está claro que han ocurrido una serie de ataques terroristas en Londres. Hay obviamente heridos y muertos, muchos de ellos de gravedad. Mis condolencias están con los familiares y amigos de las víctimas”, declaró conmovido desde Gleneagles, donde se lleva a cabo la cumbre del G8.

“Es importante que aquellos vinculados al terrorismo se den cuenta que nuestra determinación para defender nuestra forma de vida y valores es mayor que su determinación de imponer el extremismo en el mundo”, afirmó el líder británico (ver nota aparte).

Los atentados golpearon a Londres en un momento muy especial: ayer la capital británica fue elegida sede de los Juegos Olímpicos 2012, relegando a Nueva York, París, Madrid y Moscú en una elección que estuvo teñida precisamente por el fantasma de los ataques terroristas.

Al respecto, la BBC aseguró -en base a fuentes arábes- que Al Qaeda podría estar detrás de los atentados. La organización reivindicó los ataques mediante un comunicado lanzado a través de una página Web islámica (ver nota aparte). Sin embargo, su veracidad todavía no pudo ser comprobada.

Fuente: Clarin.com