El portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, anunció que el Sumo Pontífice tiene “fiebre muy alta” provocada por una infección de las vías urinarias.

El Papa Juan Pablo II está aquejado de una “fiebre muy alta” provocada por una infección de las vías urinarias, anunció hoy el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls.

“Se ha iniciado una terapia apropiada con antibióticos… La situación médica está controlada estrictamente por el equipo médico vaticano que lo atiende”, dijo el portavoz.

La salud de Juan Pablo II se agravó en estas últimas horas y, según fuentes de prensa italianas, el sumo pontífice tuvo una baja de tensión.

La agencia noticiosa italiana Apcom dijo que existían informes no confirmados de que Juan Pablo recibió la unción, sacramento para los enfermos y moribundos.

No fue posible de inmediato confirmar estos trascendidos con funcionarios vaticanos.

Algunos grupos de fieles se empezaron a concentrar en la Plaza de San Pedro pare rezar por la salud del Papa.

La noticia del empeoramiento en el estado de salud del Papa ha movilizado a grupos de católicos que han optado por acercarse hasta las inmediaciones del Vaticano para juntarse en oración.

El Papa perdió 19 kilos desde que fue operado

El papa perdió cerca de 19 kilos desde que fue sometido a una traqueotomía el pasado 24 de febrero y existe una fuerte “preocupación” sobre su capacidad de recuperación, aseguraron fuentes vaticanas informadas.

“El Papa perdió cerca de 19 kilos”, aseguró la misma fuente. “Fue por eso que decidieron colocarle una sonda nasogástrica”, agregó.

Juan Pablo II aparecicó demacrado ayer ante la ventana de su apartamento en el Vaticano y se notaba que había perdido mucho peso.

Ayer, el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, reconoció que Juan Pablo II “continúa su lenta y progresiva convalecencia” y que estaba siendo alimentado mediante “una sonda nasogástrica para mejorar el aporte calórico y favorecer la recuperación de sus fuerzas”.

“Juan Pablo II no renunciará”

El papa Juan Pablo II no renunciará, “sea cual sea la evolución de las patologías que sufre”, afirmó un célebre experto de cuestiones vaticanas, Vittorio Messori, autor del libro “Cruzando el umbral de la esperanza”, una larga conversación con el pontífice polaco.

En un artículo publicado por el diario milanés Corriere della Sera, Messori aseguró que “el nombre de Karol Wojtyla no será asociado al de Pietro da Morrone, Celestino V, pontífice durante tan sólo cinco meses antes de la abdicación”.

“Juan Pablo II no renunciará; para él, renunciar sería ceder a la tentación de alejar de sí el peso de la cruz; una cruz que no dejará de llevar hasta el final a lo largo de ese calvario que para él significa hacer frente a las obligaciones diarias de su ministerio”, escribió.

Fuentes: ANSA, EFE, AP y AFP