El vocero de la Santa Sede explicó que Juan Pablo II padece una fuerte fiebre por una infección urinaria. Trascendió que lo volverían a operar.


Además, según la cadena de noticias CNN, el Santo Padre recibió el sacramento de la Unción de los Enfermos.

Ya por la mañana, el arzobispo de Viena, el cardenal Schoenborn, había vaticinado que “la vida del Papa se acerca a su final”.

La Santa Sede hizo público un comunicado en el que se afirma que Juan Pablo II resultó afectado por una afección “altamente febril”, motivada por una infección de las vías urinarias.

Según el portavoz Joaquín Navarro Valls, Juan Pablo II ha sido sometido a una terapia a base de antibióticos, de manera que el cuadro clínico del Pontífice está “estrictamente controlado por el equipo médico” que le atiende.

En las últimas horas de hoy han surgido diferentes comentarios acerca de un empeoramiento de la salud del Papa, que ahora encuentran confirmación en la nota emitida por el Vaticano que, no obstante, pretende ser tranquilizadora por la alusión a que el cuadro clínico está controlado.

El Papa guardó hoy reposo durante toda la jornada, después de que ayer compareciera brevemente ante los fieles en la Plaza de San Pedro, donde saludó y bendijo durante varios minutos, aunque no consiguió hablar a pesar de sus esfuerzos.

Nueva operación

Asimismo, Juan Pablo II será intervenido una vez más para colocarle una sonda gástrica que permita alimentarlo por vía artificial, tras perder 19 kilos, informó hoy la prensa italiana, en tanto versiones de última hora afirmaban que empeoró su deteriorada salud.

El Papa será sometido a una nueva operación, en una semana o a lo sumo dos, para que colocarle una sonda directamente en el estómago que permita mejorar su nutrición, informó hoy en Internet el diario Corriere della Sera.

La misma noticia publicó la edición digital del diario La Repubblica, según el cual la versión periodística de que Juan Pablo II perdió en los últimos tiempos 19 kilos no fue confirmada por fuentes del Vaticano.

La televisión italiana informó hoy en la noche, sin precisar su fuente, que la salud del Papa se deterioró aún más y presentaba a última hora un cuadro febril y una caída en la presión arterial, pero la versión tampoco fue confirmada por el Vaticano.

Juan Pablo II fue intervenido el miércoles para instalarle una sonda nasogástrica pero al parecer el procedimiento no fue suficiente, por lo que los médicos decidieron otra operación para colocar una nueva sonda directamente en su estómago.

Diversas publicaciones del día indicaron, en tanto, que el Pontífice no dimitirá, aunque probablemente delegue la ceremonia de beatificación prevista para el 24 de abril próximo.

Las pocas noticias provenientes de fuentes vaticanas hablaban hoy de una lenta mejoría de Juan Pablo II pero también confirmaban que seguía sin poder hablar, como consecuencia de los problemas neurológicos ligados al avance del mal de Parkinson.

La atención de los médicos que lo atienden apuntaba a conjurar los riegos de infecciones relacionados con la cánula que le permite respirar y con las sondas gástricas, según La Repubblica.

La dificultad para alimentarse fue confirmada el miércoles último por el portavoz del Vaticano.

Algunas fuentes médicas citadas por la prensa no excluían posibles consultas a especialistas en gastroenterología e infectología, incluso extranjeros, señalaban que la decisión final será del médico personal del Papa, Renato Buzzonetti.

Fuente: Infobae.com