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El juzgado da una orden y, amparados en la misma, los funcionarios policiales inician el proceso de pinchar el teléfono». Así comienza una investigación desde la Policía quien es la única que puede realizar escuchas. El juez es el único que puede dar el pistoletazo de salida para grabar las conversaciones privadas de particulares y esa orden sólo se emite si existen indicios de delito. Para pinchar un teléfono fijo sólo hay que acudir a la compañía telefónica y realizar las gestiones oportunas. En el caso de los móviles, es necesario localizar las antenas desde las que suele conectarse el móvil del investigado como puede ser la zona de trabajo o cerca de su vivienda para lograr interceptar la comunicación y grabarla sin el encriptado que impide el acceso a las comunicaciones vía móvil.

Más complicado lo tienen los detectives privados. Según explica Gabriel Somolinos, de la empresa Mira Detectives, la ley prohibe realizar escuchas en teléfonos privados, «todo aquello que atente contra los derechos fundamentales de intimidad, el honor, la intromisión legítima, el secreto de las comunicaciones es ilegal», explica y asegura que desde su compañía son «extremadamente escrupulosos con el reglamento y sólo haríamos escuchas con el permiso del titular del aparato en cuestión».

Vacío. Sin embargo, podría existir un pequeño vacío legal, ¿quién es el dueño de los teléfonos de una empresa? Si la respuesta es
la propia empresa, ésta podría encargar a una agencia privada que realizara
escuchas para evitar el espionaje industrial o detectar irregularidades que pudieran cometer sus empleados.

De cualquier forma el teléfono no es la única vía para cometer delitos. Las acciones ilícitas han ampliado su marco de actuación hacia las nuevas tecnologías utilizando como medio y objetivo los recursos informáticos. El Grupo Paradell es una de las compañías más importantes de España dedicadas a la investigación. Con sedes en todo el país, incluyendo Canarias, presta servicios principalmente de investigación privada y seguridad informática, denominada ciber-investigación. «Los servicios de ciber-investigación permiten, con herramientas específicas, detectar actuaciones indebidas en los sistemas de información, es decir, espionaje industrial o el uso indebido de la información privilegiada», explica Mariano Paradell, gerente del grupo.

Y es que los ordenadores han abierto una ventana al exterior por la que puede entrar cualquiera y hacer de las suyas. Eduardo Inal, director de Estrategias y Seguridad de Microsoft, señala que «en España hay falta de conciencia de la seguridad informática y surgen muchos problemas de toda índole». Empresas y particulares se tiran de cabeza a la tecnología más puntera pero sin paracaídas, «las redes inalámbricas son cada vez más utilizadas y esa es una señal que cualquiera puede interceptar» sostiene Inal. La solución sería tan fácil como cerrarlas «sin embargo, no tienen la preocupación de cifrar la red y la información está totalmente desprotegida». Según Inal no es un problema de formación sino de conciencia, «los medios de comunicación y los fabricantes nos hemos volcado en enseñar pero no hay interés en tomar las medidas adecuadas». Lograr mejorar la seguridad de nuestros ordenadores no es tan difícil como parece. Desde Microsoft se asegura que sólo hay que tener conciencia y decidirse a actuar antes de que se lamenten consecuencias que se pudieron prevenir. «En el caso de los correos electrónicos hay tecnología que permite cifrar un mail para que sólo el destinatario pueda acceder al mismo», señala Eduardo Inal, «es sólo cuestión de interés y dinero», añade. De esta manera se cerraría la llamada «puerta de atrás» por la que se cuelan los hackers o incluso la policía, «ni siquiera ellos pueden tener la llave porque sino la seguridad no estaría garantizada». Sin embargo, desde la Policía se asegura que son muchos los métodos que utilizan para trabajar en este campo pero que no se pueden desvelar para «no poner las cosas fáciles a los malos».

Investigación a la antigua usanza

Las agencias de detectives se dedican sobre todo a la investigación de toda la vida, infidelidades, presuntos robos, actitudes sospechosas en casa o en la empresa. Los métodos más efectivos son los de toda la vida, un seguimiento exhaustivo del sospechoso. «La vigilancia de una persona supone mucho tiempo», explica el detective Gabriel Somolinos, «hay que estudiar los sitios que frecuenta, que compañías tiene, los movimientos que pudieran ser sospechosos y para ello hay que invertir muchas horas».

Según Somolinos, la Policía es la que cuenta con más medios para lograr un seguimiento más efectivo «porque cuenta con más personal». Los agentes de la ley pueden llegar a realizar un servicio de seguimiento full time si la ocasión lo merece. Para evitar que el sujeto sospeche de que está siendo vigilado se escalonan una serie de vehículos en un mismo recorrido. «Cuanto más peligrosa sea una persona o el caso en cuestión hay que utilizar mejores técnicas», sostiene Somolinos.

De cualquier forma la policía es muy estricta a la hora de dar información. Las actuaciones policiales están rodeadas de una especie de halo de misterio, según fuentes del mismo cuerpo, para evitar destapar los métodos para perseguir a los criminales. «Hay cosas que no se pueden contar», señalan desde la Policía Nacional, «si lo hiciéramos perderíamos eficacia».

El gobierno. Y es que las administraciones públicas deben llevar al extremo la seguridad de la información. Las medidas de seguridad en las comunicaci ones del Estado son absolutamente fiables. Defensa mantiene un alto poder de eficacia en sus comunicaciones y todos sus procedimientos son secretos. La encriptación y los muros defensivos contra intrusos son los dos elementos más claves. La administración del Estado mantiene también redes de comunicación encriptadas, las llamada mallas A y B, o teléfonos rojos y azules. Se trata de una red ‘punto a punto’ que comunica directamente a los altos cargos de la administración entre si. El presidente del Gobierno pude hablar en una red absolutamente segura con cada uno de los altos cargos, desde los ministros a los delegados de gobierno marcando dos dígitos. Las garantías de seguridad llegan a tal nivel que las páginas editadas por los servicios de seguridad y que se distribuyen entre los cargos están enumeradas, de tal forma que sea imposible hacer copias de los mismos, exigiendo el deber de ser custodiados en cajas de seguridad para evitar la fuga de números.
cuestiones a tener en cuenta para salvaguardar una empresa

Prevenir. Desde el Grupo Paradell también se asesora a las empresas para que vigilen sus ordenadores. «La ciber-investigación y seguridad informática nace como consecuencia de la problemática existente en el mundo empresarial. Nuestra intención» sostiene Mariano Paradell, «es ofrecer un conjunto de soluciones eficaces y asesoramiento en materia de seguridad». Mariano Paradell insiste en la vulnerabilidad de los sistemas españoles, «se sorprendería de la cantidad de ataques que reciben los sistemas de información y de lo sencillo que es llevarlos a cabo». Además, considera que «el coste que supone tomar las medidas de seguridad necesarias es infinitamente menor al que supondría la recuperación de la información en caso de pérdida, la cual en muchos casos sería imposible».

Conciencia. Desde la compañía Microsoft también se insiste en la prevención, Eduardo Inal afirma que «la tecnología no es sólo para avanzar en el trabajo también ofrece múltiples opciones para guardar la privacidad que deberían ser tenidas en cuenta por todas las empresas». Inal asegura que simplemente hay que tomar medidas básicas.

Correos más seguros. Se pueden hacer muchas cosas para evitar que nuestro ordenador sea una ventana con vistas a todos los documentos o negocios que se realicen en la empresa. Microsoft apuesta por los DNI electrónicos para intentar poner más cerraduras de acceso. También se pueden cifrar los correos electrónicos que se envíen para que tan sólo pueda tener acceso a los mismos los destinatarios. Las redes inalámbricas, cuyo uso se ha intensificado en los últimos tiempos, son por definición menos seguras pero eso se puede evitar simplemente cifrando la red y cerrarla para evitar que los extraños puedan hacer de las suyas.

Todos. Todas las empresas deberían tomar medidas de seguridad. Sin embargo, según explica Mariano Paradell, «dependiendo de la criticidad de la información tratada las medidas deben ser más o menos estrictas». De hehco la Ley 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) «obliga a realizar acciones de seguridad según el nivel de los datos tratados», añade Paradell. De cualquier forma, a España le queda mucho que aprender sobre todo del mundo anglosajón que está mucho más concienciado de la problemática de la seguridad».

Daida I. Rodríguez

Fuente: http://www.canarias7.es

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