Un estudiante de origen indio y con residencia en Gran Bretaña recibió esa pena por el asesinato de su esposa. Antes de cometer el crimen hizo una temible búsqueda en Internet. La historia del “asesino de Google”
Hace unos meses atrás, accidentalmente se filtraron los datos de miles de usuarios de Internet de una reconocida empresa norteamericana. En ese momento, salieron a la luz las más insólitas y temibles búsquedas y, lo peor, estaban registradas.
¿Cómo? A través de la dirección IP, se supo que determinado cliente buscó en Internet “cómo asesinar una esposa”; otro quería saber “cómo ocultar un crimen”… es decir, datos que las empresas tienen almacenados.
Pero ahora la simple búsqueda se convirtió en realidad. Anurag Johri es un estudiante de posgrado en Gran Bretaña de origen indio y fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato de su esposa.
Johri asesinó a su esposa porque ella había logrado la independencia económica y pensaba abandonarlo. Deepti Anurag, de 29 años, murió en noviembre pasado tras “un prolongado y furioso ataque” con un bate de béisbol en las instalaciones de la Universidad de Birmingham, donde ella trabajaba.
Más allá de que las cámaras de seguridad captaron al hombre en las instalaciones el día del crimen y dispositivos de sonido los gritos de la víctima, sus movimientos en Internet fueron los que terminaron de delatarlo.
El “asesino de Google”, como se lo conoce ahora, “entró a la universidad donde estudiaba, se logueó en una computadora y realizó una búsqueda en Google relacionada con asesinar con un bate de béisbol y cómo asesinar a alguien y no ser atrapado”, dijo Gareth Walters, abogado que representó al Estado.
Antecedentes
A fines del año pasado, Robert James etrick recibió una dura condena tras el asesinato de su esposa: también había ingresado a Google para buscar datos sobre cómo asesinar.
Antes de perpetrar el homicidio, Petrick usó Google para, entre otras cosas, buscar información sobre “rigor mortis”, “putrefacción”, “cuello” y “fractura”. Petrick usó además el servicio de Google para descargar un mapa de la zona en que fueron encontrados los restos de su esposa.
La fiscalía señaló que las evidencias directas eran suficientes como para condenar al sujeto, pero que las búsquedas en Google fueron una evidencia circunstancial “de gran ayuda”.
Fuente: Infobae.com
